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Demanda Rio Mosna

Antamina aclara real situación de juicio con Minera Río Mosna
Abril 08, 2014

  •  Ha quedado en claro que continúa el proceso judicial entre ambas empresas mineras y que lo único que la Corte Suprema ha resuelto es un asunto de competencia judicial.

La Compañía Minera Antamina ha salido a aclarar la real situación del proceso judicial que desde hace algunos meses sostiene con la Minera Río Mosna precisando, en primer lugar, que el juicio entre ambas empresas mineras no ha concluido y que lo que la Corte Suprema ha resuelto es un asunto de competencia judicial en el que se reconoce que es posible que el caso pueda verse tanto en el distrito judicial de Huánuco como en el de Ancash.

A la fecha, son dos los temas que ocupan el proceso judicial entre Compañía Antamina y Minera Río Mosna: uno es recurso de amparo, de protección de derechos y principios constitucionales, que es el que ha presentado Antamina; y el otro, un recurso llamado “interdicto de retener”, que es un proceso civil presentado por Minera Río Mosna, como una forma de justificar un derecho que no es cierto que haya sido afectado.

Aclarando términos para entender mejor el proceso judicial:

El “interdicto de retener” es un proceso civil donde el demandante debe acreditar que “posee” un bien y que dicha posesión se encuentra siendo afectada por diversas situaciones que le causan molestias. Sin embargo, como ya se ha aclarado, Minera Río Mosna no ejerce posesión alguna sobre los predios materia de discusión, los que son de propiedad de Antamina.  Tampoco es cierto que allí se estén ejecutando labores de extracción de mineral u otras similares, como se ha comprobado en reiteradas oportunidades.  Así las cosas, el “interdicto de retener” no tiene ningún asidero legal.

Parece que en algunos medios de comunicación se ha creado cierta confusión entre este proceso y el recurso de amparo presentado por Antamina. El recurso de amparo constituye un proceso de urgencia destinado a la protección de derechos y principios constitucionales que cuenta con reglas de competencia debidamente delimitadas. Antamina ha iniciado en Ancash un proceso de amparo en contra de Minera Río Mosna y el Juez de Huamalíes (Huánuco), por violaciones a sus derechos constitucionales y a un principio reconocido en la Constitución: el derecho sobre su legítima propiedad. Justamente, el amparo busca  cautelar el genuino derecho que tiene Antamina a utilizar su predio de la manera que considere conveniente.

Lo que resolvió la Corte Suprema:

Desde Antamina también se quiere aclarar que el proceso judicial con Minera Río Mosna no ha concluido, y que lo que la Corte Suprema resolvió hace poco fue un asunto relacionado a qué distrito judicial tenía o no competencia judicial en el caso del interdicto. Para este caso, la Corte ha resuelto que es válida la competencia de Juzgado Mixto Unipersonal de Huamalíes.

Sin embargo, siendo Antamina una empresa localizada en Ancash, la competencia determinada por el Código Procesal Constitucional está en esa región, por lo que en el ejercicio de su derecho ha interpuesto el recurso de Amparo en Huari, provincia en la cual se ubica la mina.

Antamina rechaza cualquier insinuación relacionada a que busca litigar en Ancash porque tenga influencias. Quién afirme esto falta a la verdad e incurre en afirmaciones punibles. Cabe recordar en este punto, que Minera Río Mosna intentó inicialmente iniciar la demanda de interdicto en Ancash y sólo después que esto le fuera negado, acudió a la competencia de los jueces de Huánuco.

Antamina respeta la independencia e imparcialidad del Poder Judicial. Hay que recordar que la empresa acató un fallo del Segundo Juzgado Mixto de Huaraz que declaró nulo todo lo actuado y ordenó (en contra de lo que Antamina había solicitado y dándole la razón a lo expuesto por Minera Río Mosna en su contestación de demanda) que el proceso se tramite en Huari. Un hecho que contradice cualquier tendenciosa imputación relacionada a una supuesta “predilección” por litigar en Huari, pues resulta evidente que esa situación responde a un mandato judicial.

Huaraz, abril del 2014

Oficina de Comunicación Corporativa

Compañía Minera Antamina

El informativo web Inforegión escribió: “(…) La asociación civil ProJusticia dio a conocer que la minera Antamina tendría la intención de ingresar a Huánuco por el territorio de Llata (…)Fernando O’Phelan Pérez y Chirstian Hudwacker Pinilla, representantes de dicho organismo civil, dijeron que ProJusticia no está en contra de la minería en nuestro país (…)”.

http://www.inforegion.pe/medio-ambiente/164067/cuestionan-actividades-mineras-de-antamina-en-huanuco/

Bajo el título “Huánuco: Acusan a Antamina de pretender convertir a Llata en botadero minero”, la web del Centro Peruano de Estudios Sociales, CEPES, precisa que “según lo advirtieron en esta ciudad el abogado Fernando Ophelan y el periodista Christian Hudtwalcker, ambos de la ONG ProJusticia”.

http://www.cepes.org.pe/notiagro/node/18623

En su más reciente comunicación pública, Projusticia hace una serie de preguntas a Antamina, aquí la empresa sólo ha querido reiterar que actúa de acuerdo a la ley y a las normas, que sus operaciones cuentan con todas las autorizaciones necesarias y que es Projusticia la que debería aclarar su verdadero papel frente a Minera Río Mosna.

Finalmente,  Antamina coincide en que en el Perú debe primar siempre el estado de derecho y que, por eso, la Asociación Civil Projusticia debería dejar que el Poder Judicial decida sin “ruido mediático”, con independencia y de acuerdo a ley.

Oficina de Comunicaciones
Compañía Minera Antamina

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Minera Río Mosna y Projusticia: más precisiones desde Antamina

Marzo 10, 2014

Hace unos días Compañía Minera Antamina decidió salir al frente de una campaña que venía siendo impulsada en algunos medios por dos instituciones: la empresa Minera Río Mosna y la Asociación Civil Projusticia.  La respuesta de Antamina se conoció a través de una comunicación que permitió aclarar  versiones tendenciosas y falsas en las que se habían mezclado diversos conceptos, temas y situaciones.

Así, se reveló que existe un proceso judicial entre Antamina y Minera Río Mosna en el que Projusticia ha tomado parte; que este caso nada tiene que ver con una compra de tierras en Llata, en la provincia huanuqueña de Huamalíes, y que no es cierto que Antamina esté realizando actividades de explotación minera en Huánuco a espaldas de su población y de sus autoridades, un hecho que se puede confirmar con sólo ir a la zona.

Del mismo modo, Antamina precisó que el proceso legal que actualmente mantiene con Minera Río Mosna se refiere a unas concesiones de esta empresa que se superponen a  predios que son propiedad de Antamina. Éstos se encuentran ubicados en Ancash; en ellos, Antamina viene ejerciendo legítimamente actividades  como propietario del terreno superficial y no es cierto que allí se estén ejecutando labores de extracción de mineral u otras similares.

Así se resume este asunto desde Compañía Minera Antamina: “las actividades que Antamina realiza en la zona que hoy es motivo del proceso judicial no tienen naturaleza minera, no son labores de extracción mineral, se trata de actividades “civiles” conexas al proyecto minero; estas  labores se encuentran plenamente autorizadas por las entidades competentes del Estado y se realizan únicamente dentro del predio de propiedad de Antamina, ubicado en el distrito de San Marcos, provincia de Huari, departamento de Ancash  y no en Huánuco”.

En un nuevo documento, Projusticia busca justificar su interés en este caso exponiendo una serie de preguntas que no hacen más que confirmar su vinculación con Minera Río Mosna. Ambas instituciones se presentaron juntas en la ciudad de Huánuco para hablar del caso, a mediados del año pasado. Estuvieron: Christian Hudtwalcker, ejecutivo de Minera Río Mosna, y Fernando O´Phelan, de Projusticia. Pese a esto, algunos medios dieron de cuenta de la conferencia como si sólo hubiese sido convocada por la Asociación Civil Projusticia.

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 Antamina, Minera Río Mosna y… Projusticia: Datos para entender un juicio

Febrero 25, 2014

En las últimas semanas ha circulado entre algunos medios de comunicación de Huánuco y Ancash dos “informes” de la Asociación Civil Projusticia plagados de informaciones erróneas, tergiversaciones y temerarias acusaciones, refiriéndose a un proceso que no es difícil de entender pero que, de pronto, ha pasado a ser complicado de enfrentar y de resolver en el Poder Judicial.

El caso 

Minera Río Mosna  es una empresa titular, entre otras, de las concesiones mineras “Viejo Bromley”, “Estrella del Norte” y “Don Augusto”.   Las dos primeras se ubican en el departamento de Ancash; mientras que la tercera se encuentra entre  Ancash y Huánuco. Estas concesiones están ubicadas parcialmente en terrenos que son de propiedad de Antamina. Ojo, hablamos de concesión minera, no estamos hablando de propiedad de un predio; porque una cosa es tener una concesión, que permitiría explotar un recurso mineral del subsuelo; y otra ser dueño del terreno superficial. Este dato es importante porque es el punto de partida para entender este asunto: Antamina es propietaria de predios donde legítimamente viene ejerciendo actos como propietario, mientras que Minera Río Mosna tiene concesiones donde si quisiera realizar actividades mineras necesitaría obligatoriamente llegar a un acuerdo con el propietario del terreno. Esto sin perjuicio de tener que cumplir con diversas autorizaciones que la ley contempla, entre las que podemos mencionar, contar con un Estudio de Impacto Ambiental.

Recapitulando: una empresa o persona puede ser titular de una concesión minera (como es el caso de la empresa Minera Río Mosna), pero si no es propietaria del terreno superficial o no obtiene autorización del dueño (en este caso, Antamina) no puede realizar actividades extractivas en ese lugar. Al contrario, una empresa o persona puede ser propietaria de un terreno, pero si no tiene la concesión no puede explotar los recursos del subsuelo. En el caso al que nos referimos  ahora Antamina no ejecuta labores de extracción de mineral en las concesiones de Minera Río Mosna, sólo realiza actividades secundarias en la superficie de su propio terreno, ejerciendo su legítimo derecho como propietario. Es como si en algún momento un concesionario minero quisiera impedir que una comunidad o propietario realice actividades en su predio porque tiene expectativas de desarrollar un proyecto minero en el futuro. Esto es muy peligroso. Hoy es Antamina, pero más adelante podría ser cualquiera…

Aclarando el escenario

Desde hace algunos años, Minera Río Mosna ha venido buscando potenciales compradores para sus concesiones mineras. Así es, en el pasado, ha ofrecido en venta estas concesiones, que no han resultado de interés para importantes empresas. Minera Río Mosna no sólo buscó hacerlo con Antamina; hasta donde se conoce también intentó llegar a alguna clase de acuerdo con otras dos grandes empresas: Milpo y Buenaventura. Ninguna se animó a comprar o explotar las concesiones de Minera Río Mosna.

Sin haber podido establecer alguna negociación o alianza empresarial por esas concesiones, Minera Río Mosna decidió entablar una serie de acciones legales y administrativas en contra de Antamina, que han llegado a afectar las actividades superficiales que se desarrollaban en esa parte de su propiedad.

Sobre este asunto, Minera Río Mosna y su hoy aliado Projusticia, han dicho una serie de cosas. Aquí vamos a aclarar lo siguiente: las actividades que Antamina realiza en la zona que hoy es motivo del proceso judicial no tienen naturaleza minera, no son labores de extracción mineral, se trata de actividades “civiles” conexas al proyecto minero; estas  labores se encuentran plenamente autorizadas por las entidades competentes del Estado y se realizan únicamente dentro del predio de propiedad de Antamina, ubicado en el distrito de San Marcos, provincia de Huari, departamento de Ancash  y no en Huánuco.

De Ancash a Huánuco… con Projusticia

Minera Río Mosna empezó su batalla judicial en Ancash, pero sus acciones en esa jurisdicción nunca llegaron a buen puerto. ¿Por qué?, la respuesta es simple: porque esta empresa no tenía la razón. Hace pocos meses el caso llegó a Huánuco. ¿Cómo así? No lo tenemos muy claro. ¿Tal vez porque una de las concesiones de Minera Río Mosna está entre Ancash y Huánuco?, eso no parece tener sentido debido a que la zona que es motivo del actual proceso judicial se halla en Ancash y no en Huánuco. Además, al haber presentado sus demandas originales en Ancash,  esta empresa minera ya había reconocido que el distrito judicial de Ancash es la instancia competente para resolver su controversia con Antamina.  Lo cierto es que el caso llegó a Huánuco, a kilómetros de distancia de Ancash. Y Minera Río Mosna no llegó sola, lo hizo de la mano de Projusticia.

Projusticia (y Minera Río Mosna) en Huánuco

El caso Río Mosna fue presentado en la ciudad de Huánuco en conferencia de prensa conjunta entre los representantes de esta empresa minera y de la Asociación Civil Projusticia. Así se daba inicio a una intensa campaña de comunicación que ha supuesto la aparición de varios titulares, de correos electrónicos masivos, un video en YouTube y de dos “informes” de análisis del caso firmados por Projusticia.

El asunto es que en esta campaña de comunicación se han mezclado conceptos, temas y situaciones. Por ello, hemos considerado pertinente poner los puntos sobre las íes y exponer el marco real de este caso. Negamos y rechazamos enfáticamente cada una de las tendenciosas afirmaciones difundidas por Projusticia, a la vez que  dejamos en claro que la controversia judicial que sostiene Antamina con Minera Río Mosna nada tiene que ver con la compra de tierras en Llata en la provincia de Huamalíes, y que no es cierto que Antamina esté realizando actividades de explotación minera en Huánuco a espaldas de su población y de sus autoridades.

Así es, Antamina no está extrayendo minerales en Huánuco. Eso se confirma con ir a la zona. A pesar de ello, en el informe de Projusticia se puede leer textualmente que “hay muchos animales que se están muriendo por causas inexplicables, las cosechas cada vez rinden menos porque los suelos ya no son tan productivos como antes, mientras que los pobladores –especialmente los niños– están empezando a padecer también extrañas enfermedades que antes solo existían en la zona, incluyendo la leucemia”. Esto es absolutamente falso. Antamina lo desmiente categóricamente. Con tales afirmaciones, Projusticia podría estar generando innecesario temor entre la población de Huánuco y, por qué no decirlo, hasta creando un clima social adverso a la paz y el desarrollo. No se puede ser tan irresponsable.

En el último “informe” de Projusticia se dice que Antamina “ya tiene compradas a la mayor parte de las autoridades del lugar”, que “Antamina falseó información” ante las autoridades  y que “la justicia se arrodilla frente a los intereses de una empresa poderosa”; además califica a la empresa de “Monstruo”,  “cuya sombra se viene extendiendo como un cáncer imparable”.

Sin duda, aquí hay afirmaciones aventuradas, poco sensatas y hasta insultantes, no sólo en contra de Antamina sino también del Poder Judicial, institución a la que Projusticia afirma brindar soporte, orientación e intercambio de experiencias.

¿Qué busca Minera Río Mosna? 

No cabe duda que éste es un caso entre dos organizaciones privadas. Una es Antamina, clara propietaria de terrenos superficiales en Ancash que se superponen con algunas de las concesiones de Minera Río Mosna, una empresa que, a la fecha, ha buscado infructuosamente vender esas concesiones.  Aquí hay un proceso en marcha que está a cargo del Poder Judicial. Decidir por sobre el “ruido mediático” y los “informes” de Projusticia es imprescindible.

Oficina de Comunicaciones

Compañía Minera Antamina