|


La concentración de oxígeno en el aire es la
misma a cualquier altura. Sin embargo, a mayor altitud la
presión de la atmósfera disminuye, dando como
resultado una menor presión de oxígeno que ingresa
a los pulmones y menos oxígeno que pasa a la sangre.
Como consecuencia, la actividad de órganos como el
corazón, cerebro, pulmones, sistema digestivo, músculos,
se ve aumentada o disminuida. Esta es la razón por
la que el pulso y la respiración se acelera dando taquicardia
o ‘agitación’ y la digestión, actividad
muscular y mental es más lenta produciendo indigestión
y dolor de cabeza.
La subida a alturas mayores de 3,000 metros puede provocar
diversos síndromes clínicos, incluyendo la Enfermedad
o el Mal Agudo de Montaña (Soroche o Puna).
Los síntomas que usted puede presentar por este mal
son los siguientes:
- Dolor de cabeza
- Pulso acelerado (palpitaciones)
- Sueño ligero o alterado
- Palidez
- Mareos, náuseas y/o vómitos
- Dificultad para respirar
Estos síntomas pueden aliviarse con reposo, analgésicos
como aspirina y paracetamol (panadol, tylenol) o anti inflamatorios
como ibuprofeno.
La administración de oxígeno está indicada
cuando las primeras medidas no ayudan.
En la mayoría de personas, estos síntomas desaparecen
a los dos días.
Todos pueden sufrirlo, inclusive personas jóvenes y
sanas, sin importar su edad ni su condición física.

|