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“Tiempo de Dar”, el Programa de Voluntariado de Antamina
En mayo del 2004, y a iniciativa de un grupo de trabajadores de Compañía Minera Antamina S.A., se puso en marcha el Programa de Voluntariado “Tiempo de dar”. Lo primero que se hizo fue conformar un comité que tuvo a su cargo el diseño del programa, la convocatoria a los primeros voluntarios y la planificación de las actividades durante el año.
En junio de ese mismo año, con mucho entusiasmo y expectativa, se realizó la primera actividad en la Aldea San Ricardo, un albergue ubicado en las afueras de Lima que aloja a docenas de niños abandonados por sus padres.
Desde esa fecha, los trabajadores de Antamina han visitado diversas instituciones que requerían algún tipo de ayuda social y que están ubicadas en algunas comunidades alrededor de la mina o en Huarmey, ciudad donde se encuentra nuestro puerto Punta Lobitos, desde donde se embarcan nuestros concentrados. También han realizado acciones en Huaraz, localidad donde vive la mayoría de los trabajadores y en Lima, la capital del Perú.
Para poder realizar las visitas y actividades de una forma ordenada y descentralizada, se han creado cuatro comités de apoyo: en la mina, en el puerto, en Huaraz y en Lima.
De esta manera, el programa ha buscado canalizar la solidaridad del personal de Antamina hacia la comunidad, tomando como base la experiencia que algunos de ellos tenían en trabajos voluntarios realizados en forma aislada.
El objetivo principal del programa es promover y brindar soporte al personal que desea realizar algún tipo de trabajo voluntario, buscando su integración a través de acciones grupales o individuales que ayudan, de manera directa o indirecta, a las poblaciones beneficiarias. De esta manera se promueve su identificación con la política de responsabilidad social de la empresa.
Si bien se trata de una actividad liderada y administrada por los propios trabajadores, el programa cuenta con todo el apoyo de la alta gerencia de la empresa que, a lo largo de estos dos años, ha destinado recursos para las diversas actividades.
Las acciones que realizan los voluntarios incluye pintado de paredes; arreglos de zona recreativas y pintado de canchas deportivas; instalación de redes nuevas para arcos de fútbol, tableros de básquet, voleibol y sembrado de jardín; construcción de caminos de piedras y techado de comedores, entre otras.
También se organizan actividades para los niños, como lectura de cuentos y charlas sobre vocación profesional, experiencias de vida y actividad minera; asimismo, chequeo médico, pintado de caritas y diversos juegos infantiles. Las actividades de diciembre incluyen la preparación de merienda y chocolate con panteón, así como regalos para los más pequeños, con quienes se celebra la Navidad.
También es necesario mencionar que en el 2004 se inició el “Banco de Voluntarios”, proyecto que busca elaborar una base de datos con los nombres de los voluntarios que desean compartir alguna habilidad con los miembros de la comunidad. A través de la intranet de la compañía, ellos pueden acceder a una serie de demandas que realizan diversas instituciones locales y registrarse de acuerdo a su interés personal.
El Programa de Voluntariado de Antamina es hoy una realidad. Hacia finales del 2005, cerca de 500 voluntarios con sus familiares se habían movilizado en 11 actividades para beneficiar a centenares de niños y niñas peruanos que viven o estudian en algún pobre y alejado lugar de la capital peruana.
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